viernes, 17 de agosto de 2012

Compartiendo la conexion 3G / UMTS via WiFi (Ubuntu Linux)



Tal como era de suponer, Vodafone no consiguió a tiempo cambiar mi tarifa de datos, asi que llevo semana y media sufriendo una velocidad del siglo pasado en el movil. Y tambien en el iPad, puesto que el movil por medio de tethering era lo que estaba usando para actualizar el tableto.

La excusa (ojo, que no dudo que el problema fuera realmente ese) es que la aplicación de gestión no les dejaba hacer el cambio de tarifa. Que les daba un error en la aplicación. Pero aún asi seguian manteniendo la fecha para solucionar el problema. Me imagino a todo el departamento corporativo de programación de vodafone buscando el bug y desplegando una nueva version de su aplicación interna en todos los servidores. O, quien sabe, en todos los terminales. Si el problema hubiera sido en mi empresa, probablemente nos hubieramos dejado los cuernos buscando lo que pasaba. Si en vodafone ha sido asi... lo siento chicos: ha sido inutil el esfuerzo. Demasiado tarde, como avisé desde el principio.

El caso es que en el portatil, que lleva una tarjeta SIM de no demasiado facil acceso si que tenía aún conexión. No me valia para las funciones móviles habituales pero si para conectarme al trabajo. De hecho, era la única conexión que permitía establecer la conexion VPN. Pero aunque habia buscado algun programa para que el iPad accediera a la conexion, no habia tenido éxito. Hasta ayer, que encontre de pura casualidad la forma mas simple que habia podido imaginar para hacerlo. Y sin instalar ningun programa.

Así que al grano: ¿como compartir la conexion 3G / UMTS o lo que sea desde un Linux via wifi?. Facil, facil al menos con mi configuración actual: Ubuntu 10.10 Maverick con NetworkManager para gestionar la conexiones de red e iptables instalado.

Primero: creamos una nueva red Wifi, de tipo Ad-Hoc (nunca lo habia usado hasta ahora), con el tipo de cifrado que queramos y el nombre de red que mas te guste.

Segundo: habilitamos en el kernel para que admita packet-forwarding:

sysctl -w net.ipv4.conf.all.forwarding=1

(Nota: hasta donde se, este parametro pasa a ser definitivo despues de ejecutarlo. Quiero decir, que sobrevive al reinicio del equipo. Esto tiene como parte buena que no tendras que ponerlo las siguientes veces que quieras activar este tipo de conexion. Como malo, que tu equipo puede reenviar paquetes entre interfaces de red y es posible que esto no sea nada bueno en según que circunstancias)

Tercero: le decimos a iptables que queremos hacer NAT de todo lo que vaya a salir por la conexion 3G/UMTS (en tu equipo puede ser otro dispositivo diferente a ppp0, verifícalo con un simple /sbin/ifconfig)

iptables -t nat -A POSTROUTING -o ppp0 -j MASQUERADE


Y .. voila!. Ya tienes tu conexión wifi con la que salir desde otros terminales a traves de tu caja Linux con tarjeta de conexion telefónica.

No se si esta solución es universal o no, pero a mi al menos me está salvando del apuro temporalmente. O al menos en parte, porque al Kindle no parecen gustarle mucho este tipo de conexiones. Que le vamos a hacer. Afortunadamente en el Kindle el volumen de datos es mucho menor y es una cuestion de paciencia el seguir usando la conexion capada del otro móvil.

lunes, 13 de agosto de 2012

Yo mismo

«¿Quién soy?». Si se tratara de una simple cantidad de información, no habría nadie en este mundo que pudiera aportar más datos que yo. No obstante, al hablar sobre mí, ese yo de quien estoy hablando queda automáticamente limitado, condicionado y empobrecido en manos de otro que soy yo mismo en tanto que narrador —víctima de mi sistema de valores, de mi sensibilidad, de mi capacidad de observación y de otros muchos condicionamientos reales—. En consecuencia, ¿hasta qué punto se ajusta a la verdad el «yo» que retrato? Es algo que me inquieta terriblemente. Es más, me ha preocupado siempre.

Sin embargo, la mayoría de las personas de este mundo no parece sentir ese temor, esa incertidumbre. En cuanto tienen oportunidad hablan de sí mismos con una sinceridad pasmosa. Suelen decir frases del tipo: «Yo parezco tonto de tan franco y sincero como soy», o «Soy muy sensible y me manejo muy mal en este mundo», o «Yo le leo el pensamiento a la gente». Pero he visto innumerables veces cómo personas «sensibles» herían sin más los sentimientos ajenos. He visto a personas «francas y sinceras» esgrimir sin darse cuenta las excusas que más les convenían. He visto cómo personas que «le leían el pensamiento a la gente» eran engañadas por los halagos más burdos. Todo ello me lleva a pensar: «¿Qué sabemos, en realidad, de nosotros mismos?».

Haruki Murakami, en Sputnik, mi amor




 

 

domingo, 12 de agosto de 2012

Casi sin conexion. Gracias vodafone



Alucinante. Simplemente alucinante es lo que me esta pasando con la conexion de datos (vodafone) desde hace unos dias.

Estoy pasando unos dias de vacaciones en el pueblo de Cabo de Gata, un pequeño pueblo cerca del punto geográfico del mismo nombre. En el pueblo, hasta donde yo se, sólo hay una antena de telefonía (lo que hace, entre otras cosas, que la geolocalizacion sin GPS sea inutil al no poder triangular) y eso hace que en determinados momentos del dia, y sobre todo en fines de semana, la calidad de las conexiones de datos y por ende su velocidad, se reduzca de forma notable. 

Asi que desde mediados de la semana pasada empecé a notar que la velocidad iba anormalmente lenta. Y no es que me esté bajando películas precisamente, pero es que el simple hecho de actualizar una aplicación del teléfono (4 ó 5 Mb) tardaba una eternidad.  Suponiendo lo que pasaba, el jueves llamé a mi oficina -el movil es de empresa- y efectivamente, el límite a partir del cual se ralentiza la velocidad es de 300Mb. Suficiente en Madrid con WiFi por todos lados pero insuficiente para mantener la conexion del portatil al trabajo, el iPad y toda la lista de programas habituales en el movil, desde twitter o facebook a instagram o foursquare. Por no no hablar de los mapas del GPS que necesité ayer mismo para buscar el camino mas rápido para llegar a un hospital con mi hijo. 

Vale, habrá que cambiar la tarifa de datos, pensé. Si en una semana he gastado unos 300Mb, con 1Gb tendré suficiente hasta el 18 que llego a Madrid.  Primer problema: no puedo subir la conexion hasta  1Gb. Tiene que ser a 2. Y cuesta 25€ mas al mes. Vale.  Me parece un precio mas que excesivo, pero puesto que lo necesito para monitorizar los servidores de la oficina y subir código, lo podemos pagar por un mes y luego darlo de baja y volver a la situacion anterior.  

Segundo problema: no se puede cambiar porque según parece, tengo dado de alta un servicio llamado Find&Go, que ni sabia que tenia ni por supuesto he usado nunca y no pueden desenganchar para activarme la nueva tarifa de datos. 

¿Por qué tengo ese servicio activado?. Nadie lo sabe. Era una oferta gratuita durante un año que no se sabe por qué sigue activa. ¿Por qué no se puede desenganchar?. Nadie lo sabe. ¿Por qué no se puede activar la nueva tarifa independientemente de si mantengo o no ese servicio?. Tampoco nadie sabe dar respuesta.  ¿Para cuando se podrá resolver el problema?. Para eso si que hay respuesta. Para el dia 16.  7 dias despues de solicitarlo. Y dos dias antes de llegar a Madrid. 

¿De verdad, Vodafone?. ¿No me estais tomando el pelo? ¿Para un cambio de servicio que debería tardarse en hacer menos 1 minuto, y por el que estoy dispuesto a pagar 25€ más vais a tardar una semana?

Yo necesito conectividad y la quiero pagar, vivo en un país (teóricamente) avanzado, trabajo en un sector hipercomunicado en el año 2012.. ¿En que año vivís vosotros?






viernes, 10 de agosto de 2012

Saber gastar en lo necesario

Si necesitas una máquina para hacer algo y no la compras al final te darás cuenta de que has pagado lo mismo y no tienes la máquina.

– Henry Ford

Via microsiervos

 

miércoles, 8 de agosto de 2012

Kiva




Hace ya algun tiempo que me di de alta en Kiva. Se trata de una organización que gestiona micro-créditos para que personas o grupos, normalmente de paises poco favorecidos, puedan llevar adelante proyectos que les permitan vivir. La vieja teoría de enseñar a pescar en lugar de regalar los peces.



Desde el punto de vista del colaborador (o sea, supongo tu que estas leyendo esto) la forma de hacer las cosas es simple: te das de alta en su sitio web, eliges a quien quieres prestar (si: prestar), que cantidad (mínimo 25€) y das tu numero de tarjeta. Listo. Acabas de participar con tus 25€ en que una familia de Togo, que necesitaba 2000$ para poner una pescaderia, pueda tenerlo mas facil. O para que un grupo heterogéneo de Mali pueda comprar aperos de labranza por valor de 1500$ para cultivar unas tierras. O para que ....


No solo se trata de que ves la cara de a quien estás haciendo una donación, también tienes la ventaja de que puedes elegir el destino de tu dinero en función de lo que te parezca mas importante, menos superfluo, o del pais que peor lo esté pasando segun tus propios criterios. También, como decia arriba, no es una limosna a fondo perdido. Es un prestamo. Y se devuelve. Leí en detalle en su momento la forma en la que los receptores devuelven el dinero, como kiva selecciona a quien presta y como son los plazos de devolución, lo puedes leer aquí. A mi me parecieron garantías suficientes y ya he hecho varias donaciones, en parte reinvirtiendo las devoluciones (y restando una parte que opcionalmente, puedes donar tambien a Kiva como organización)


Donaciones de Kiva por paises


Bueno, y ¿porqué escribo esta anotación justo ahora?. Porque me ha llegado un email de Kiva en el que por cada nuevo socio añaden a mi cuenta 25$ para hacer nuevas donaciones (sin que ese dinero me sea luego devuelto, claro). O lo que es lo mismo: si te das de alta usando este enlace aparte de lo que dones tu, alguien más recibirá 25$ .

Anímate. Con muy poco esfuerzo puedes ayudar a alguien que esta mucho mas jodido que tu.